En agosto del año 2019, Adrián Guillermo Rodríguez, a bordo de su camioneta 4x4, ató y arrastró por la calle a un perro hasta matarlo. El hecho ocurrió en la localidad bonaerense de Mar del Tuyú y, mediante un juicio abreviado, el conductor fue condenado a un año y medio de prisión, y se ordenó además el decomiso del vehículo utilizado para cometer el delito.
Rodríguez fue condenado por el Juzgado Correccional Nº 2 de Dolores a un año y medio de prisión condicional por matar a "Rubio", un perro callejero que vivía en una estación de servicio.
Según los testigos, el hombre ató a Rubio con una soga al guardabarros de su camioneta y lo arrastró más de dos kilómetros haciendo zigzag sobre el asfalto. Le destrozó el tórax, las piernas y más de la mitad del cuerpo y lo dejó tirado.
La pena fue fijada tras la suspensión del juicio oral y público previsto para el último jueves, en el que debía analizarse el hecho, a partir de un acuerdo entre el imputado y el fiscal del caso, Roberto Miglio.
Rodríguez ya había sido imputado por infracción a la Ley 14.346, que castiga con hasta un año de cárcel a quien cometa “malos tratos o actos de crueldad a animales”. Pero a ese hecho, se le sumó una denuncia por amenazas contra una mujer que se manifestaba para repudiar el asesinato del animal.
En noviembre de ese año, al cumplirse tres meses del hecho, un grupo de vecinos inauguró además una estatua para recordar al perro, con una placa que decía: “En memoria de Rubio, quien, con su triste partida, unió al mundo convirtiéndose en un pilar contra el maltrato animal”.
El repudio además llegó desde la comunidad artística. “Un inhumano arrastró con su camioneta a un perro hasta matarlo”, escribió Facundo Arana en sus redes sociales y cosechó el apoyo de colegas como Guillermo Franchella y Verónica Llinás, además del periodista Claudio Rígoli.